10 cosas que no sabías: el Zorro Lemin

10 cosas que no sabías sobre el Zorro Lemin, la voz que conquistó a Ayacucho

Locutor, animador, docente y apasionado de la música. El Zorro Lemin revela su lado más personal y cuenta detalles que pocos conocen sobre su vida, sus gustos, sus sueños y la historia detrás de una de las voces más queridas de Ayacucho.

Hay voces que simplemente se escuchan y otras que, con el paso de los años, terminan formando parte de la memoria de una ciudad. En Ayacucho, el Zorro Lemin pertenece a ese segundo grupo.

Con aproximadamente 20 años de experiencia en el mundo de la comunicación y 15 años vinculados a Modamix, el reconocido locutor y animador ha conseguido ganarse el cariño de varias generaciones. Sin embargo, detrás del personaje que muchos conocen frente a un micrófono existe una historia marcada por la música, el esfuerzo, la familia y, sobre todo, por una pasión que nació cuando era apenas un niño.

De profesión es docente de Comunicación y Artes Plásticas, pero su relación con la radio y la música comenzó mucho antes de imaginar que algún día convertiría aquella afición en una carrera.

Desde pequeño quedó fascinado con la música. El rock, el techno y el trance estaban entre sus géneros favoritos, y llegó a desarrollar una particular pasión: coleccionar canciones.

En aquellos tiempos, cuando todavía no era común tener internet en casa, conseguir música requería esfuerzo. El joven Lemin juntaba sus propinas para acudir a una cabina de internet y descargar las canciones que quería escuchar.

Pero su vida cambiaría durante su adolescencia.

Cuando cursaba el tercer año de secundaria, unos amigos del colegio lo llevaron a una discoteca. Quedó sorprendido por el ambiente y descubrió una nueva pasión: la animación.

Un día, el animador de la discoteca no llegó y alguien tenía que tomar el micrófono. Sin pensarlo demasiado, subió al escenario para enviar saludos y animar al público.

Aquella improvisación terminaría convirtiéndose en el comienzo de una historia que continúa hasta hoy.

Después de aquella primera experiencia comenzó a animar en diferentes discotecas de Ayacucho. Su talento llamó la atención y posteriormente recibió una invitación para trabajar en una radio.

Así cumplió lo que él considera su segundo gran sueño: hacer radio.

Mientras desarrollaba su carrera en la comunicación y el entretenimiento, continuó sus estudios superiores hasta convertirse en docente.

Hoy, el Zorro Lemin es mucho más que una voz detrás de un micrófono. Es un personaje querido por el público ayacuchano y alguien cuya historia merece ser conocida.

Pero, ¿cómo es el Zorro Lemin cuando se apagan los micrófonos?

Estas son 10 cosas que probablemente no sabías sobre él.


1. Su color favorito

Cuando se trata de colores, el Zorro Lemin no duda.

El celeste es su favorito.

Un color asociado con el cielo, la tranquilidad y la libertad que, curiosamente, también puede relacionarse con uno de los deseos que revela más adelante en esta entrevista.

Porque si hay algo que caracteriza al Zorro Lemin es precisamente su personalidad espontánea y su particular sentido del humor.

Y hablando de libertad…


2. Su persona favorita: la mujer detrás de su historia

Si hay una respuesta que permite conocer realmente al Zorro Lemin, probablemente sea esta.

Cuando le preguntamos quién es su persona favorita, no menciona a un artista, un personaje famoso ni a alguien relacionado con la radio.

Su respuesta es contundente:

Su madre.

¿La razón?

Porque, según explica, ella es “la razón de vivir feliz” y una persona que se sacrificó desde muy joven por él.

Ese sacrificio es algo que el locutor no olvida.

Con el paso de los años, asegura que hoy busca retribuir todo aquello que su madre hizo por él.

Detrás del personaje divertido, del animador que hace reír y de la voz que acompaña a miles de oyentes, existe un hijo que reconoce el esfuerzo de la mujer que estuvo a su lado desde sus primeros años.

Para el Zorro Lemin, su madre no solamente es su persona favorita.

Es parte fundamental de la razón por la que llegó hasta donde está.


3. Cuando no está frente al micrófono, la música sigue presente

Podría pensarse que después de pasar tantos años trabajando con música, radio y animación querría alejarse de ella durante su tiempo libre.

Nada más lejos de la realidad.

Uno de sus principales hobbies continúa siendo precisamente escuchar música y mezclar música.

Su afición viene desde la infancia, cuando comenzó a coleccionar canciones y descubrir diferentes géneros.

El rock, el techno y el trance fueron algunos de los estilos que despertaron su interés desde muy joven.

Lo que comenzó como una afición terminó influyendo directamente en su vida profesional.

Primero fueron las canciones.

Después llegaron las discotecas.

Luego el micrófono.

Y finalmente, la radio.

En su caso, la música no fue simplemente un hobby: terminó convirtiéndose en una forma de vida.


4. Sí sabe cocinar

Aquí hay una faceta que quizá muchos de sus seguidores desconocían.

El Zorro Lemin sí sabe cocinar.

Y no aprendió precisamente en una escuela de gastronomía.

Su primera maestra fue su propia madre.

Cuenta que desde pequeño ayudaba a su mamá en la cocina y que fue allí donde comenzó a aprender los secretos de la preparación de diferentes platos.

Con el tiempo desarrolló sus propias habilidades culinarias y actualmente asegura tener varios platos fuertes.

Pero hay uno que destaca especialmente:

El estofado

Ese es su plato estrella.

Aunque también se defiende muy bien preparando parrillas y caldos.

Así que, además de locutor y docente, el Zorro Lemin también tiene su lado de cocinero.

Y todo comenzó ayudando a su mamá en la cocina.

Una vez más, aparece esa figura materna que ha tenido una enorme influencia en su vida.


5. Tiene un compañero inseparable

Los amantes de los animales seguramente disfrutarán esta respuesta.

El Zorro Lemin tiene una mascota que ocupa un lugar especial en su vida:

Benji.

Se trata de un perrito al que el locutor asegura adorar y considera nada menos que su compañero.

Para muchas personas, una mascota termina convirtiéndose en un integrante más de la familia, y todo indica que ese es precisamente el vínculo que existe entre el Zorro Lemin y Benji.

Entre jornadas de trabajo, radio, reuniones, música y compromisos, tener a un compañero de cuatro patas esperando en casa puede convertirse en uno de esos pequeños detalles que hacen más llevadera la rutina.


6. Hay un lugar del mundo que quisiera conocer

¿A qué lugar del planeta le gustaría viajar al Zorro Lemin?

Su respuesta resulta bastante curiosa.

África, específicamente el Sahara.

El famoso desierto africano aparece entre sus destinos soñados.

Pero existe un pequeño detalle.

Considera que sería casi imposible porque…

no le gusta mucho el sol.

Sí, así de contradictorio.

Quiere conocer uno de los lugares más impresionantes del planeta, pero no es precisamente fanático de las altas temperaturas.

Quizá tendría que preparar muy bien el viaje, conseguir bastante protector solar y, sobre todo, mentalizarse para enfrentarse a uno de los ambientes más extremos del mundo.

Pero el deseo está ahí.

El Sahara es uno de esos lugares que le gustaría conocer al menos una vez en la vida.


7. Si pudiera tener un superpoder

Esta pregunta tenía muchas posibilidades.

Podría haber elegido ser invisible, viajar en el tiempo, leer la mente o tener una fuerza extraordinaria.

Pero el superpoder elegido por el Zorro Lemin es mucho más sencillo:

Volar.

Y cuando le preguntamos qué haría con ese poder, su respuesta vino acompañada de una dosis de humor:

“Volar a sus brazos”. 😎

Una respuesta que demuestra que el sentido del humor también forma parte de su personalidad.

Aunque no sabemos exactamente quién sería esa persona a la que volaría a abrazar, lo cierto es que la respuesta deja abierta la imaginación.

Después de todo, si uno pudiera volar, tendría la posibilidad de llegar prácticamente a cualquier lugar.


8. Historia y Comunicación eran sus cursos favoritos en el colegio

Mucho antes de convertirse en docente y locutor, el Zorro Lemin también tuvo sus materias favoritas durante la etapa escolar.

Entre ellas estaban Historia y Comunicación.

Y, mirando su trayectoria actual, la elección parece tener bastante sentido.

La comunicación terminó convirtiéndose en parte fundamental de su vida profesional, mientras que su interés por la historia conecta con su formación y con su manera de entender la sociedad y la cultura.

Con el tiempo, aquella inclinación escolar terminaría llevándolo a estudiar precisamente una carrera relacionada con la enseñanza y la comunicación.

Hoy es docente de Comunicación y Artes Plásticas, además de desarrollar su carrera como locutor y animador.


9. ¿Qué sería si nunca hubiera tomado un micrófono?

Esta es una de las preguntas más interesantes.

Porque la vida del Zorro Lemin pudo haber sido completamente diferente.

Recordemos que su ingreso a la animación comenzó casi por casualidad: el animador de una discoteca no llegó y él decidió subir al escenario.

Después llegaron otras discotecas y finalmente la radio.

Pero ¿qué habría pasado si aquel día nunca hubiera tomado el micrófono?

La respuesta es bastante clara.

Probablemente estaría ejerciendo su carrera como docente.

Incluso imagina cómo sería actualmente: trabajando en algún pueblito alejado del bullicio de la ciudad.

Y fiel a su sentido del humor, añade una descripción bastante peculiar de sí mismo en ese futuro alternativo:

“Todo peladito y viejito por renegar tanto”. 😁

La frase provoca una sonrisa, pero también deja algo claro: aunque la radio y la animación se convirtieron en una parte esencial de su vida, la docencia siempre ha estado presente como una profesión que lleva consigo.


10. Antes de la radio hubo un adolescente que solo quería escuchar y coleccionar música

Quizá esta sea la historia que mejor explica quién es realmente el Zorro Lemin.

Antes de los escenarios.

Antes de las discotecas.

Antes de la radio.

Antes de convertirse en una voz reconocida.

Estaba simplemente un muchacho enamorado de la música.

En una época en la que descargar una canción no era cuestión de segundos y en la que muchos hogares todavía no tenían internet, él reunía sus propinas para ir a una cabina y conseguir sus canciones favoritas.

El rock, el techno, el trance y otros géneros alimentaban una colección musical que crecía poco a poco.

Después, sus amigos lo llevaron a una discoteca.

Y allí ocurrió lo inesperado.

Un día faltó el animador.

Alguien tenía que tomar el micrófono.

El joven Lemin subió.

Y, como él mismo cuenta, desde aquel día nadie volvió a bajarlo del escenario.

Comenzó animando diferentes discotecas de Ayacucho. Su talento fue reconocido y llegó la invitación para hacer radio.

Mientras tanto, continuó con sus estudios superiores y construyó también su camino como docente.

Lo que parecía una simple oportunidad improvisada terminó convirtiéndose en una carrera de aproximadamente 20 años, con 15 años de experiencia en Modamix.

Una voz que se convirtió en parte de Ayacucho

El Zorro Lemin representa una de esas historias que nacen de una pasión aparentemente sencilla y terminan convirtiéndose en una profesión.

Primero fue la música.

Después las discotecas.

Luego la radio.

Y finalmente, una trayectoria que le permitió ganarse el cariño del público.

Hoy, cuando muchas personas escuchan su voz, probablemente no imaginan que todo comenzó con un adolescente que juntaba sus propinas para descargar canciones en una cabina de internet.

Tampoco imaginarían que, si las cosas hubieran sido diferentes, quizá ahora estaría enseñando en algún pueblo alejado, ejerciendo su profesión de docente.

Pero la vida tomó otro camino.

Y aquel joven que un día subió a un escenario para enviar unos cuantos saludos terminó convirtiéndose en el Zorro Lemin, una voz que forma parte de la historia reciente de la radio y la animación en Ayacucho.

Hay historias que comienzan con un gran sueño y otras que comienzan simplemente tomando una oportunidad. La del Zorro Lemin comenzó de la segunda manera.

Su amor por la música lo llevó a las discotecas; una ausencia inesperada lo puso frente a un micrófono y su talento hizo el resto.

Hoy, aproximadamente 20 años después, continúa ligado a la comunicación, la música y la radio, sin olvidar sus raíces como docente y, sobre todo, el sacrificio de la mujer que considera su persona favorita: su madre.

Porque detrás de “el Zorro Leming”, el personaje que miles reconocen, existe un hombre apasionado por la música, amante de su familia, cocinero aficionado, dueño orgulloso de Benji y, sobre todo, alguien que demuestra que una oportunidad inesperada puede terminar cambiando toda una vida.

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